La música entendida como el arte de combinar los sonidos y el silencio con el tiempo, con objeto de expresar sentimientos, circunstancias o ideas, nos invita a considerarla un lenguaje y como tal expresa sentimientos, estados de ánimo... Es un fenómeno universal, no conoce fronteras, todas las culturas tienen música. La música es vida lo que implica movimiento, audición y producción. La música surge de la necesidad que tiene el hombre como individuo social, de expresarse y comunicarse.
Son cuatro los componentes principales que se combinan para formar la música: el ritmo, la melodía, la armonía y el timbre.
La música como forma de expresión dinámica y el tiempo en el cual se toca es importantísimo. Los compositores cuando escriben una obra suelen dividirla en intervalos de la misma duración llamados compases. En esos compases va implícito lo que generalmente conocemos como ritmo.
El
ritmo es la secuencia de golpes (generalmente percutidos) que marca el tiempo y el compás. Un ritmo no tiene por qué ser una secuencia de golpes repetitivos. Su característica fundamental es que marca el tiempo, bien sea con variaciones o no.
El ritmo abarca el compás y el tiempo. Entendemos por compás la subdivisión del tiempo, por ejemplo 2/4 donde el numerador indica la cantidad de notas y el denominador la calidad de la nota (blanca, negra, corchea...). Cada compás consta de un número fijo de tiempos, generalmente en la música para bailar, uno de los tiempos se acentúa. El tiempo o tempo es una constante que se mantiene y que hace que el ritmo se mantenga. La ausencia de tiempo podría indicar una estructura libre o un solo. Musicalmente existen multitud de compases, en el baile los más frecuentes son tres: el 2/4, el ¾ y el 4/4.
La
melodía es un conjunto de sonidos que se perciben con sentido, es como una frase gramatical bien construida. Una melodía no es sólo una sucesión de notas, sino también la duración de las mismas. Podríamos decir que el ritmo está unido al movimiento físico mientras que la melodía está asociada a la emoción. El efecto causado por la unión entre ritmo y melodía es realmente lo que nos conmueve, aunque no sepamos el motivo real de porqué esto es así (cada persona es un mundo). Como ejemplo actual podríamos poner las “melodías para los teléfonos móviles”. J
Armonía (Wikipedia: opuesto a la melodía, la armonía es el arte de combinar sonidos verticalmente entre sí (acordes). Es un cuerpo de teorías que estudian y definen las posibilidades de combinación de sonidos simultáneos). Si comparamos la melodía con la armonía, esta última es un elemento quizás más artificial. La armonía nos permite diferenciar los distintos tipos de música, podemos saber de esa forma cuando una pieza clásica pertenece al Barroco o al Romanticismo, por poner un ejemplo.
Cuando nos referimos al
timbre o color del sonido en música es análogo al color en pintura. Es la cualidad del sonido producido por un determinado instrumento. Es por lo que sabemos que está sonando un tambor o unas maracas, o una trompeta...
Es interesante acostumbrarse a diferenciar los diferentes timbres o instrumentos (cada instrumento puede ser reconocido por los timbres que produce) porque cuando bailamos el ritmo vendrá marcado (habitualmente en forma de percusión) por alguno de los timbres que escuchamos (bongó, batería, clave, tambor...).
Habitualmente cuando empezamos a bailar nos sentimos perdidos, no sabemos lo que estamos escuchando para poder bailarlo. Los pasos de baile se ejecutan a distintas velocidades y de diversas maneras, hay pasos largos, cortos, rápidos, lentos y también hay pausas. Todos los compases empiezan en el tiempo más fuerte del compás, lo que implica que los movimientos o pasos también deberían comenzar con el tiempo más fuerte.
Mucha gente tiene problemas rítmicos por muchas razones, algunas de ellas son de carácter psicomotriz, pero otras son perceptivas (problemas en el oído en la percepción de algunos sonidos). En muchos otros casos es un problema de atención: están más atentos a la melodía que al timbre del instrumento que nos da el ritmo.
Y después, para refinar la cosa, una vez que son capaces de diferenciar la estructura rítmica, no son capaces de encontrar el pulso más fuerte, y por lo general salen bailando en el tiempo musical incorrecto, aunque se muevan matemáticamente en cada tiempo saliendo por ejemplo en el tiempo 2 cuando deberían haberlo hecho en el 1.
Muchos bailes tienen un mismo ritmo, son muy similares, tienen los mismos tiempos pero siempre tienen una característica que los distingue. Por ejemplo, el bolero, la bachata y el chachachá son todos bailes de 4/4. Podrían ser bailados todos con los mismos pasos de baile sin ningún problema. La única diferencia es el número de pulsos por minuto y una serie de características que los definen: la típica guitarra de la bachata y sus letras de desamor, el carácter romántico del bolero y el más festivo del chachachá junto con sus sonidos contundentes de batería y viento.
Cada estilo tiene sus características concretas. La clave está en escuchar mucha música y prestar un poco de atención.
Esperamos que este artículo os haya aclarado alguna duda que pudieseis tener.