Pues en principio, por lo visto, los señores de ATA vuelven a tener problemas una vez mas, esta vez con los fotógrafos oficiales, y es que claro, cuando se cobra por todo y para todo es de esperar que pasen estas cosas...
El colmo, una vez mas lo de siempre, la misma incongruencia: querer mercantilizar una actividad que se quiere convertir en deportiva.